El desafío financiero de los jóvenes emprendedores en España

Las ayudas y subvenciones gubernamentales aún no se hacen efectivas.
B.Fernández. Santander. (09/04/2024)
Encontrar financiación a la hora de emprender un negocio siendo joven en España es habitualmente es uno de los retos que más puede desalentar a la hora de llevar adelante sus nuevos proyectos empresariales. Obtener préstamos o inversiones es una dificultad por la falta de historial crediticio o garantías.
Por esta razón existen las ayudas gubernamentales y fondos de capital para impulsar a aquellos que están empezando. Una de las líneas de apoyo son programas de subvenciones y ayudas financieras, que son aquellos que están diseñados para proporcionar el coste inicial de lanzamiento de los negocios, como por ejemplo, los gastos de gestión, compra de equipamiento, contratación de personal, etc. Estos fondos pueden provenir de diferentes niveles gubernamentales ya sea nacional, regional o local. Por otra parte, el gobierno también pone a disposición de los jóvenes préstamos preferenciales y líneas de crédito a través del Instituto de Crédito Oficial. Además de incentivos fiscales o programas de asesoramiento y formación.
La parte negativa y desafiante para los jóvenes son los requisitos de cada una de ellas, el proceso de solicitud que conlleva un gran ajetreo de papeles, a veces el desconocimiento de su existencia “Si no fuese por la ayuda de nuestra gestoría o la Cámara de comercio de Cantabria, no hubiéramos sabido de la existencia de las ayudas” y sobre todo la incertidumbre de cuándo se abonan esas ayudas, así es como lo cuenta Javier Fernández, un joven emprendedor cántabro y fisioterapeuta que junto a su amigo Manuel Pozueta han decidido dar un salto a crear su propio negocio, “Mejora Salud y Rendimiento” dedicado a la fisioterapia, nutrición, rehabilitación, preparación física y pilates en Sancibrián (Cantabria).
Para poder hacer realidad su proyecto han tramitado la solicitud para dos ayudas, por una parte la ayuda de autónomos con una cuantía de 5000€ que cubriría hasta unos 15 meses de la cuota de autónomos, y por otro lado la ayuda que se ofrece por la contratación de dos trabajadores menores de 30 años, la cual concede a la empresa 7000€ por trabajador para cubrir tres meses de los gastos que los empleados suponen; sueldo, seguridad social, pagas extras, etc.
Estas mismas ayudas han sido aceptadas pero el problema radica en recibir ese dinero del cual aún no tienen ninguna notificación, “No hemos recibido el dinero y se nos ha avisado desde la gestoría que pueden tardar bastante en hacerse efectivo”, es en este punto donde llega tanto la queja al sistema de ayudas y subvenciones como el desafío de los jóvenes emprendedores.
Sus empresas recién lanzadas al mundo laboral y sus inversiones al principio pasan por momentos duros y reclaman que sea cuando estas ayudas se ingresen ya que es donde realmente dicen necesitar ese impulso económico ante el comienzo y los pocos ingresos iniciales ya que casi en su totalidad estos son destinados a cubrir gastos anteriores como; obras, licencias, acondicionar el negocio, decoraciones, etc. “En los primeros meses en los que nace la empresa son los más complicados con unos gastos elevados y la inversión inicial y es cuando deberíamos recibir ese aporte económico por parte de la administración”.